El poder de la pelvis
En la Sexología Somática, la pelvis se reconoce como un territorio vivo de sensibilidad, conexión y potencial erótico. Reconectar con la pelvis es reconectar con la vitalidad la pelvis guarda nuestra historia corporal. Las experiencias emocionales, el estrés y los traumas pueden reflejarse en tensiones musculares profundas.
Estos bloqueos generan un "acorazamiento" corporal que limita la expresión emocional, la sensibilidad, el placer, la capacidad de entrega
La pelvis mantiene una estrecha relación con el sistema nervioso autónomo.
Cuando el cuerpo percibe seguridad: se relaja, Aumenta la sensibilidad, se fortalece la conexión con uno mismo y con los demás, y se amplía la capacidad de sentir placer
La Sexología Somática trabaja desde el cuerpo para favorecer estados de seguridad, presencia y apertura al disfrute.
Cuando esta región recupera movilidad, sensibilidad y seguridad, se amplían las posibilidades de bienestar, placer y conexión.
Habitar la pelvis es habitar el cuerpo con mayor presencia y libertad.